La tensión en el comercio internacional sigue presente con nuevas medidas de la administración Trump. El mandatario estadounidense ha decretado aranceles del 25% para todos aquellos coches que no sean fabricados en Estados Unidos, lo que genera un impacto directo en la industria europea. Sin embargo, la repercusión en el mercado español se prevé menor, ya que la exportación de vehículos hacia EEUU es prácticamente inexistente.
Hay que dejar claro que los aranceles impuestos por Trump harán que suba el precio de los coches para los compradores estadounidenses. Por ahora, y mientras la Unión Europea no imponga aranceles recíprocos, los coches no subirán de precio en España y, de hacerlo, subirían aquellos fabricados allí. Así que no hay que adelantar ninguna intención de compra mientras la situación sea la actual.

La industria europea sufrirá, pero a España le tocará de manera ‘residual’
Es Alemania (y no para los compradores) donde el efecto de esta medida se hace sentir de forma significativa, ya que los fabricantes se verán obligados a aumentar los precios en EE.UU. para compensar los costes adicionales.
Por el contrario, España, que inició la exportación de coches en 2013 y alcanzó en 2024 un total de 2,1 millones de unidades enviadas al exterior, no registra ventas en territorio estadounidense. El principal mercado para la industria automotriz española se concentra en Europa, con cifras destacadas: 391.737 vehículos vendidos en Francia, 363.410 en Alemania y 268.116 en Reino Unido.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, manifestó su preocupación por el anuncio de los nuevos aranceles, subrayando que “esta situación no favorece al sector, ni en Estados Unidos ni a nivel global”. Cuerpo insistió en que en España, líder mundial en la producción de componentes del automóvil, este tipo de medidas tendría únicamente efectos negativos para la industria.
Además, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, aseguró que la Unión Europea estudiará detenidamente la medida para poder responder de manera proporcional. Durante su intervención en el Consejo de Ministros de Medio Ambiente en Bruselas, Ribera destacó que es crucial analizar con precisión la forma en que se implementan estos aranceles para garantizar una respuesta adecuada. “Es necesario entender en detalle la estrategia estadounidense y asegurarnos de actuar de forma coherente para proteger el buen funcionamiento del mercado automovilístico global”, afirmó.
El anuncio de Trump también generó reacciones a nivel europeo. Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, expresó su profundo pesar ante la decisión de Washington. En un comunicado, Von der Leyen indicó que la medida afecta a toda la cadena de suministro y a la competitividad del sector, que es clave para la innovación y el empleo de alta calidad en ambos lados del Atlántico.
Destacó que, aunque se ha dispuesto que los componentes fabricados en México y Canadá estén exentos temporalmente, el impacto general es preocupante para empresas y consumidores tanto en Estados Unidos como en Europa.
En este contexto, resulta importante resaltar que, a pesar de las tensiones comerciales, la evolución hacia una movilidad sostenible y el impulso a los coches eléctricos continúan siendo una prioridad en el ámbito europeo. Las políticas que favorecen el desarrollo de vehículos eléctricos no solo ayudan a reducir las emisiones contaminantes, sino que también fomentan la innovación tecnológica en un sector cada vez más competitivo.
En España, por ejemplo, la apuesta por la electrificación del transporte refuerza la posición del país como referente en la producción de componentes de alta calidad, contribuyendo a una industria automotriz más limpia y moderna.
Las autoridades europeas han dejado claro que, aunque estas medidas representan un desafío, se trabajará estrechamente con el sector para garantizar que las empresas puedan adaptarse y mantener la competitividad en un mercado global. La colaboración entre gobiernos y fabricantes se vislumbra como el camino para transformar los retos actuales en oportunidades, especialmente en el área de la movilidad eléctrica, que promete un futuro más sostenible y eficiente.