Llegan las lluvias y con ellas el barro y la suciedad: con un guardabarros como este mantendremos a salvo nuestro trasero cuando salgamos a rodar con nuestras queridas bicicletas eléctricas.
El modelo Win Wing de Ass Savers fue lanzado hace poco más de un año: su especial diseño, totalmente pegado a la rueda trasera, cumple su función mucho mejor que los habituales guardabarros que, por ejemplo, se posicionan bajo el sillín.

De esta manera, la firma sueca asegura que las salpicaduras que llegan a nuestro cuerpo son mínimas. Dicha posición o colocación, tan pegada a la rueda, hace que este accesorio haya sido diseñado, por el momento, para bicicletas de carretera y de Gravel, las cuales por norma almacenan menos barro al no discurrir por zonas tan 'campestres' como, por ejemplo, las bicicletas de montaña.

Evidentemente, para asegurar un perfecto ajuste, se ha dispuesto de dos medidas diferentes ya que, lógicamente, la anchura de un neumático de Gravel es mayor que uno de carretera. Además, aunque sea en menor medida que, como decíamos, un modelo de montaña, las bicicletas de Gravel también circularán por entornos embarrados, lo que se hace necesaria una mayor distancia entre el guardabarros y el neumático.

El guardabarros: ese accesorio ‘odiado’ por muchos
La estética es algo muy a valorar entre los usuarios de bicicleta. Y, en la mayor parte de los casos, ven a los guardabarros como una completa ‘agresión visual’. Es por ello que muchos renunciamos a su uso aunque las ventajas están más que probadas.
Y es que un guardabarros (o dos) evitan que la suciedad y, sobre todo, la humedad, llegue a nuestro cuerpo. Porque rodar con el trasero mojado nada más comenzar nuestra ruta es algo que a todos nos ha pasado y no es una sensación muy agradable.

Por otro lado, en especial en el Gravel, un guardabarros evitará que gran parte de la suciedad no llegue a nuestras prendas. Y es que llegar a nuestra casa con la ropa totalmente llena de barro es un problema que muchos padecemos: meter las prendas en una lavadora de esa manera no es factible. Y un guardabarros nos hubiera evitado, en gran medida, el quebradero de cabeza.
La nueva colección Papersky puede ser la solución
Ass Savers acaba de lanzar una nueva colección Papersky (en edición limitada) de su especial Win Wing de cara a la Navidad. Y ha sido realizada en colaboración con la revista japonesa dedicada a los viajes llamada, precisamente, Papersky, “una revista impresa y en línea de viajes y estilo de vida enfocada en explorar la cultura y los entornos japoneses desde una perspectiva diferente”, leemos en la nota de prensa.

Los diseños que se han impreso en los guardabarros de la colección pueden ser la solución para todos aquellos que no vemos con mucho agrado lo de los guardabarros: los atrevidos colores, con divertidos pero clásicos estampados dan un toque de alegría al denostado accesorio.
Tres diseños diferentes de guardabarros Win Wing con estampados coloridos están disponibles en anchos tanto para bicicletas de carretera como de Gravel.

Según Ass Savers, “los diseños están inspirados en la icónica toalla de viaje de Papersky, o tenugui, una tela de algodón tejida con estampados brillantes que ha sido un elemento básico para los viajeros japoneses desde el período Edo del país. Los patrones de los tenuguis están inspirados en la serie de paseos en bicicleta 'Tour de Nippon' de Papersky”.

A juego con los guardabarros se ha lanzado también una colección de gorras. Mientras que los guardabarros son producidos por Ass Savers en Suecia, las gorras están hechas a mano por Keisuke Kawashima de Velo Spica en Japón.

El precio de cada guardabarros es de 27 euros, mientras que las especiales gorras se venden por 45 euros.
Más información en: Ass Savers Papersky