Tavares advierte a Italia: sin inversiones en coches eléctricos, Stellantis se irá

Italia quiere que su industria automovilística crezca, pero sin gastarse nada. Stellantis ya ha advertido al Gobierno que espera una oferta interesante o se buscará otros destinos.

Tavares y Meloni se enfrentan entre sí por las ayudas estatales a los fabricantes.
Tavares y Meloni se enfrentan entre sí por las ayudas estatales a los fabricantes.
05/02/2024 11:40
Actualizado a 05/02/2024 11:40

La llegada del coche eléctrico ha puesto patas arriba la industria del automóvil. Cambios importantes en las estrategias, los objetivos y la producción. La competitividad es descarada. Todos los países intentan atraer inversión, aunque no todos afrontan ese rumbo con el mismo sentimiento. Italia quiere mantener su tejido empresarial, pero no quiere invertir en ello. El CEO de Stellantis ha sido muy tajante en su respuesta al Ejecutivo nacional, o se toma más en serio la movilidad eléctrica o sus inversiones pueden destinarse a otras regiones del mundo.

Stellantis se ha convertido en uno de los pesos pesados de la industria. Con sede en Ámsterdam, la compañía tiene en su haber marcas como FIAT, Alfa Romeo, Lancia o Maserati, grandes firmas italianas que necesitan la colaboración del Gobierno. El ejecutivo de Giorgia Meloni ha sido bastante tajante en lo que a ayudas para la compra de coches eléctricos se refiere. Sin beneficios importantes, la implantación de la movilidad sostenible va muy rezagada. El Gobierno recibe presiones de diferentes organismos y organizaciones, pero la más temida y sensible es la que acaba de lanzar Carlos Tavares, el máximo responsable de Stellantis.

Stellantis Mirafiori
La planta de Mirafiori es la más importante del Grupo Stellantis en Italia.

O invierten en el coche eléctrico o Stellantis se buscará otros países donde reducir costes

Hace días que estalló la guerra abierta entre la empresa y el Gobierno. Italia busca que sus coches se fabriquen en el país. "Si queremos vender un coche en el mercado internacional anunciándose como una joya italiana, entonces ese coche debe ser producido en Italia”.

La industria automovilística italiana es de las más importantes. Aporta un gran porcentaje de los ingresos nacionales así como genera miles de puestos de trabajo en todo el país. Meloni quiere mantener con vida ese entramado productivo, pero sin realizar grandes desembolsos para ayudar o atraer a las marcas. Justo lo que Stellantis está demandando, no solo en el país transalpino, también en otras naciones.

Tavares ha sido tan claro como crítico, tal y como recogen sus declaraciones a Bloomberg, “Italia debería hacer más para proteger los empleos automotrices en lugar de buscar chivos expiatorios y atacar al propietario de FIAT”.

El CEO de Stellantis no va a permitir declaraciones negativas contra su empresa. "Con esta estrategia, tratan de evitar asumir la responsabilidad del hecho de que si no otorgas subsidios para la compra de vehículos eléctricos, estás poniendo en riesgo a la economía italiana. (...) Si no quieres que los vehículos eléctricos progresen sólo tienes que detener los subsidios. (...) Es obvio que el Gobierno italiano ha estado haciendo eso. El mercado de vehículos eléctricos en Italia es muy, muy pequeño”.

Para poner la guinda en el pastel, Tavares ha elogiado el excelente trabajo que están haciendo otros países, como Marruecos. Nuestros vecinos del sur están tratando de expandir su atractivo para los fabricantes de coches.

Italia y Stellantis están obligadas a entenderse. Las plantas de Mirafiori y Pomigliano, cerca de Nápoles, son las que más peligros corren de perder puestos de trabajo. Ambas partes se juegan mucho en esta guerra y otros pueden ser los países que salgan beneficiados de la confrontación. España ha asegurado su posición dentro del conglomerado. De hecho, Stellantis es el mayor productor en nuestro país: más de un millón de coches de diferentes marcas del grupo se fabricaron en nuestro país el año pasado.