El continente europeo tiene ambiciosos planes para convertirse en la más verde de las regiones del planeta. Desde Bruselas se han promovido acciones que no sólo fomentan la reducción de emisiones, como los coches eléctricos, sino todo un proceso de economía circular. Tan importante es fabricar en arreglo a las mejores condiciones medioambientales como el dar una segunda vida a aquellos componentes que todavía pueden servir. El reciclaje es un proceso crítico en esta nueva era y ahora los principales fabricantes de coches de Europa acaban de recibir una multa de 500 millones de euros por no comportarse como deberían.
Aunque el Parlamento ha reducido la presión que ejerce sobre las marcas de coches, ha relajado la normativa de emisiones para este año, no ha sido tan considerada a la hora de hablar de la recuperación y correcto reciclaje de los vehículos obsoletos. El martes, los reguladores antimonopolio de la Unión Europea multaron a 13 fabricantes de automóviles y a diversas asociaciones automovilísticas con un total de 458 millones de euros por participar en un cártel de reciclaje de vehículos. La investigación, iniciada hace tres años, comprende un plazo entre mayo de 2002 y septiembre de 2017.

Volkswagen recibe la sanción más alta de todas
El proceso, que se ha alargado más de lo debido, establece que los fabricantes y las principales empresas del sector acordaron no competir entre sí en la publicidad sobre el grado de reciclaje de los automóviles. También les acusa de guardar silencio sobre la cantidad de materiales reciclados que se utilizan en los coches nuevos. Por último, el organismo de control de competencia asume que los fabricantes acordaron no pagar a los desguazadores por el procesamiento de los vehículos al final de su vida operativa. La legislación de la Unión Europea exige que sean las marcas las que tienen que correr con los costes de reciclaje.
"No toleraremos cárteles de ningún tipo, incluidos aquellos que suprimen la concienciación de los consumidores y la demanda de productos más respetuosos con el medio ambiente", ha declarado la jefa antimonopolio de la UE, Teresa Ribera, en un comunicado. Como consecuencia de esta resolución, las principales compañías automovilísticas de Europa tendrán que pagar una cuantiosa multa a Bruselas. 500 millones a repartir entre 13 empresas diferentes. La cifra se ha reducido en un 10% al declararse todos los implicados culpables. La suma más elevada la tiene que asumir el Grupo Volkswagen. Un total de 127,69 millones de euros. Una cifra que se corresponde con el que siempre ha sido el principal fabricante de la Unión Europea.
Sin embargo, los alemanes no están solos en esta situación. El Grupo Stellantis tendrá que desembolsar un total de 99,5 millones de euros. La alianza Nissan-Renault ha recibido una multa de 81,46 millones de euros. Le sigue Ford. Los americanos tienen que pagar a Bruselas 41,46 millones de euros. Otros miembros identificados del cártel han sido Toyota, Mitsubishi, Honda, Hyundai, Jaguar-Land Rover, Mazda, GM y Volvo. La única que se escapa de la multa es Mercedes al haber sido la que ha alertado a las autoridades sobre la presencia del cártel. La ACEA (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles) ha sido multada con 500.000 euros al identificarse como parte de la trama.