El pasado lunes por la tarde la sorpresa saltaba en CUPRA y SEAT con el anuncio de la renuncia de Wayne Griffiths, CEO de ambas marcas, sin mediar ninguna razón más allá de un entrecomillado “emprender nuevos retos” por parte del dirigente saliente y la asunción de Markus Haupt de la dirección interina. Esta situación ha dado pie a especulaciones y rumores sobre la verdadera causa de su salida del Grupo Volkswagen
Aunque en SEAT es habitual que los altos ejecutivos tengan mandatos breves, Griffiths había demostrado resultados sólidos a lo largo de sus años al frente. Sin embargo, se enfrentaba a un 2025 lleno de incertidumbres debido a la crisis de aranceles, la cual podría revertir los beneficios y amenazar la estabilidad de los trabajadores.

Donald Trump, aranceles y Tavascan, un cóctel para salir de CUPRA
Nacido en Dukinfield (Reino Unido) en 1966, Griffiths se ha caracterizado por ser uno de los altos ejecutivos que más ha cuestionado la gestión de las administraciones públicas en la implantación del coche eléctrico, motivo que le llevó recientemente a dejar la presidencia de la patronal Anfac.
Aunque las causas exactas de su salida no se han hecho públicas, varias fuentes del sector señalan que algunas decisiones controvertidas pudieron haber generado discrepancias internas. En el comunicado oficial se explica que su partida se produce “a petición propia con efecto inmediato para emprender nuevos retos”. Durante su gestión, a pesar de ciertas posturas no compartidas en su totalidad, Griffiths consiguió situar a la empresa en una senda de rentabilidad sostenida.
Entre sus logros destaca el papel fundamental en el desarrollo de CUPRA, que se ha convertido en el motor para mejorar los resultados de SEAT. Fue también responsable de la decisión en 2019 de fabricar el Tavascan en China, una medida tomada en coordinación con Herbert Diess, entonces CEO del grupo Volkswagen, y Luca de Meo, quien dirigía SEAT en ese momento.
Dicha elección se basó en la capacidad de ensamblaje disponible en el país asiático, aunque hoy mismo la fabricación en China se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la marca, al verse afectada por los aranceles impuestos por la UE.
Este factor ha comenzado a impactar las cuentas del 2024 y podría derivar en recortes de producción y empleo en la planta de Martorell. Por otro lado, el hecho de que el Tavascan sea 100% eléctrico refuerza el compromiso de la marca con la sostenibilidad y la innovación, ofreciendo una alternativa respetuosa con el medio ambiente en un mercado cada vez más orientado a los coches eléctricos. Griffiths advirtió que, si se suspendiera la producción en China, se vería comprometida la fabricación de vehículos “tradicionales” en Cataluña, lo que podría afectar hasta a 1.500 puestos de trabajo.
El desafío ahora recae en su sucesor, quien tendrá que gestionar la tensión derivada de los recortes y, a la vez, impulsar la evolución hacia una movilidad más limpia. Por el momento, SEAT ha designado a Markus Haupt, vicepresidente de producción y logística, como director interino hasta que se nombre un nuevo consejero delegado.
Mientras tanto, Thomas Schäfer, presidente del consejo de administración y miembro del comité ejecutivo de Volkswagen AG, continúa en su puesto, y la empresa confía en acelerar el proceso de sucesión tras el largo período que precedió al nombramiento de Griffiths.
Desde la perspectiva de los trabajadores, Matías Carnero, presidente del comité de empresa, expresó su agradecimiento a Griffiths por su gestión y por haber mantenido la paz social durante su mandato. Durante sus cinco años al frente de SEAT, Griffiths impulsó el crecimiento de CUPRA y afianzó la apuesta por una línea de vehículos eléctricos, contribuyendo a la transformación de la industria hacia una movilidad más sostenible.
Thomas Schäfer destacó en un comunicado la destacada labor de Griffiths en el desarrollo de CUPRA y en la reestructuración de la compañía. “Su profunda comprensión de la marca y su pasión por los coches han sido clave para el progreso de SEAT. Le agradecemos su excelente contribución y le deseamos lo mejor en sus nuevos proyectos”, declaró Schäfer.
La renuncia de Griffiths se suma a la tendencia de cambios frecuentes en SEAT, que ha contado con siete consejeros delegados desde 2009. Entre ellos se incluyen figuras como Eric Schmitt, James Muir, Jürgen Stackman y Luca de Meo, cuyo paso por la empresa también estuvo marcado por periodos de interinidad.