La tónica habitual de estos últimos tiempos es que, con la renovación de cada modelo, se produzcan aumentos de precio que, poco a poco, han hecho que nos encontremos en una etapa de escaladas de precio que no parece tener fin. No todos los ciudadanos pueden permitirse desembolsar cantidades cercanas a los 40.000 euros por un simple híbrido y, por eso mismo, en ocasiones hemos destacado modelos de segunda mano cuyo precio es realmente atractivo y a los que les queda un buen margen de uso hasta llegar al final de su vida útil.
El ejemplo que destacamos hoy es muy peculiar. Lanzado en 2010, fue todo un adelantado a su tiempo, tanto que, 13 años después, no se percibe como un coche ya entrado en años, ni por diseño ni por tecnología. Se trata del Honda CR-Z, un pequeño coupé con mecánica híbrida que en su momento rompía con el estereotipo de lo que entendíamos por un coche híbrido y que, actualmente, se puede encontrar en el mercado por menos de 10.000 euros.
Además, el CR-Z no sólo se adelantó por tecnología al resto de coches híbridos que más tarde llegarían, sino que además también solucionaba de partida uno de los mayores problemas que actualmente acusa gran parte del mercado: el peso, ya que sobre la báscula marcaba tan sólo 1.220 kilos.

Probablemente, gran parte de la razón su ligereza se encontrase en su tamaño. Medía tan sólo 4,08 metros de longitud mientras que su altura era de 1,39 metros, lo que no le impedía ofrecer cuatro asientos en su habitáculo (para uso ocasional, eso sí). Por otro lado, con 225 litros, el maletero era similar al de un coche urbano.
El conjunto mecánico se formaba en torno a un motor de gasolina de 1,5 litros de cilindrada y tecnología VTEC de Honda. Este propulsor se apoyaba en un motor eléctrico que, trabajando con una tensión de 100 V, rendía una potencia de sólo15 CV, que puede resultar escasa en base a las descabelladas cifras de potencia que manejamos hoy día.

Alimentando el propulsor eléctrico, se encontraba una batería de capacidad contenida, ya que tan sólo anunciaba 580 Wh. Actualmente, los híbridos que menos capacidad tienen rondan 1 kWh de capacidad. Con ello, el CR-Z no podía lograr completar grandes distancias en modo eléctrico, pero sí que era más capaz en este aspecto que los actuales híbridos ligeros, a la par que reducía de manera significativa el consumo en circunstancias de uso real.
Además, dado que no se trata de una batería de gran capacidad, en las unidades de segunda mano que se precise su reemplazo, sustituirla no conllevará un desembolso tan superlativo como el necesario para la batería de un coche moderno (el coste de la misma puede estar por debajo de los 1.000 euros).

En total, la potencia conjunta del CR-Z estaba cifrada en 124 CV, lo que resultaba en prestaciones suficientes, más propias de un coche urbano actual que de un deportivo con una agresiva estética como la suya, ya que, aunque llegaba a 200 kilómetros por hora de velocidad máxima, el 0 a 100 se quedaba en 9,9 segundos.
Junto a su mecánica híbrida y su carrocería de estilo coupé, uno de los grandes alicientes de compra frente a los híbridos modernos es que el CR-Z es de los pocos coches híbridos, si no el único, que ha llegado al mercado europeo con un cambio de marchas manual.
Precios del Honda CR-Z en el mercado de ocasión
Si bien es cierto que no se trató de un modelo que despuntase en ventas (se vendió poco y sólo durante tres años en España), la verdad es que no es complicado encontrar unidades en el mercado de segunda mano, ya que siendo un coupé de pequeñas dimensiones siempre ha sido un coche apto para todos los públicos.

Una rápida búsqueda por los principales portales de anuncios clasificados sirve para constatar que es posible encontrar unidades con precios por debajo de los 10.000 euros. Su kilometraje supera ligeramente los 150.000 kilómetros, que es una cifra lógica dado que se lanzó hace ya 13 años. Cuando salió al mercado en 2010 costaba 22.500 euros. Un coche híbrido nuevo similar a día de hoy, problemente, se situaría cerca de los 40.000 euros de precio.
Además, gracias a su esquema híbrido, el CR-Z es de los pocos coches con este rango de precio en el mercado de ocasión que disfruta del distintivo ECO de la DGT.