Propietarios de Tesla usan pegatinas para distanciarse de la polémica de Musk

Elon Musk ha tomado una deriva que no entienden algunos de sus clientes.
Elon Musk ha tomado una deriva que no entienden algunos de sus clientes.
13/12/2024 07:59
Actualizado a 13/12/2024 19:41

Hace unos años, ser propietario de un Tesla era sinónimo de pertenecer a una élite de conductores apasionados por la innovación, la sostenibilidad y la tecnología de punta. Sus vehículos representaban un cambio radical en la forma de entender la movilidad y se convirtieron en un símbolo de compromiso con el medio ambiente. Los conductores de Tesla solían destacar con orgullo su contribución a la reducción de emisiones de carbono, impulsando una transición hacia fuentes de energía limpia y renovable. La estética futurista junto con su rendimiento eléctrico sobresaliente, reforzaba la sensación de conducir algo que iba más allá de un simple medio de transporte: un emblema del futuro.

A pesar de que siempre ha sufrido críticas, Elon Musk lidera, como un visionario, una serie de empresas exitosas, como Tesla, SpaceX y, ahora X (antes Twitter), la más controvertida de todas. Pero nada comparado con el protagonismo que ha tomado en las elecciones a la presidencia de EE.UU. y con su inminente nombramiento como Co-Director del Departamento de Eficiencia Gubernamental en la Casa Blanca.

pegatina verguenza elon musk tesla 1
La pegatina de la discordia permite al conductor de un Tesla alejarse de la polémica.

La pegatina de la vergüenza

La deriva de Musk situándose como la mano derecha de Trump está teniendo consecuencias sobre los conductores de Tesla. La figura de Musk ha comenzado a polarizar a su base de clientes. Sus declaraciones políticas y una percepción creciente de que sus posturas públicas generan más división que unidad, han llevado a una reacción inesperada: propietarios de Tesla están personalizando sus coches con pegatinas que dicen, en inglés, "Compré este coche antes de que Elon se volviera loco".

Estas pegatinas, disponibles en plataformas como Amazon, han ganado popularidad como una forma humorística pero contundente de expresar disonancia ideológica. Detrás de este fenómeno se encuentra Matthew Hiller, un diseñador aficionado que ha convertido este descontento en un negocio lucrativo.

Para muchos, los stickers son una herramienta para separar el producto que admiran del controvertido liderazgo de su creador. Este distanciamiento ideológico se ha intensificado en momentos clave, como las elecciones y la percepción de que Musk, al involucrarse indirectamente en la política, podría estar afectando la reputación de Tesla.

Un gran ingeniero, un controvertido empresario y un incalificable político

El fenómeno plantea preguntas esenciales sobre la relación entre una marca y su líder. Tesla ha demostrado que su producto es sólido e innovador, pero ¿puede una marca mantener su éxito cuando su figura pública se vuelve divisiva?

Para algunos clientes, las pegatinas son una solución temporal que les permite disfrutar de sus vehículos mientras toman distancia de la polémica. Sin embargo, esto refleja un dilema más profundo: ¿hasta qué punto el comportamiento del líder de una compañía influye en la percepción de sus productos?

El caso de Tesla podría ser un recordatorio para otras empresas sobre la importancia de mantener la neutralidad en un mundo cada vez más polarizado. La respuesta a estas preguntas definirá no solo el futuro de Tesla, sino también el de muchas otras compañías cuyos líderes se convierten en figuras de alto perfil. En este escenario, la sostenibilidad del éxito de Tesla dependerá de si puede continuar brillando como marca, más allá de las sombras de su creador.