Donald Trump estaba decidido a imponer los nuevos aranceles del 25% a la Unión Europea y a cualquier país extranjero que quiera vender coches o componentes de vehículos en Estados Unidos, y ha cumplido con sus amenazas. Las respuestas están llegando en forma de represalias pero también de críticas de las empresas que tienen parte de su negocio en Norteamérica.
Uno de los fabricantes europeos que no ha tardado en criticar esta situación es el Grupo BMW, que tiene la planta con más volumen de producción en Estados Unidos, por lo que amenaza con buscar una alternativa para esquivar estos aranceles.
BMW pide que se llegue a un acuerdo más justo para todos

El presidente de BMW en España y Portugal, Manuel Terroba, asegura que la compañía está a favor del “libre comercio”, por lo que no está de acuerdo con las nuevas tasas del 25% impuestas por Trump a los vehículos y piezas producidos en el extranjero.
En realidad el fabricante europeo sigue con su línea argumental, porque cuando la Unión Europea estableció los nuevos aranceles a los coches eléctricos chinos, ya se posiciono en contra de esta medida. De hecho, se unió a BYD, SAIC, y Geely en la demanda formal ante los tribunales europeos, en la que también se contó con el apoyo de Mercedes-Benz e incluso de Tesla, este último hasta hace no tanto callado con la situación del territorio norteamericano.
De hecho, son las empresas del sector del automóvil con más intereses en evitar estas tasas, bien porque fabrican en territorio chino, o porque venden allí y no quieren enfrentarse a una pérdida de ventajas y beneficios por las respuestas de China en forma de represalias.
Lo mismo podría ocurrir con Norteamérica, pues Europa ya ha dicho que responderá con una dureza similar o incluso superior a la política arancelaria de Donald Trump, y eso sería doblemente negativo para BMW y otros fabricantes con presencia en Estados Unidos.
Los motivos por los que BMW está en contra de los aranceles

Hay que tener en cuenta que el Grupo BMW ensambla en la fábrica de Estados Unidos un total de 425.000 coches, por lo que es la más importante de mundo en volumen. Y más de la mitad de esos vehículos (250.000 unidades) se exportan a algún país de la Unión Europa.
De ahí el problema que le ocasionaría una respuesta arancelaria por parte de Bruselas, algo que ya se contempla si no se llega a un acuerdo en las negociaciones que se mantienen con la Administración de Donald Trump.
Terroba ha sentenciado que “desde el grupo BMW estamos en contra de cualquier política arancelaria, confiamos en el libre comercio y esperamos que sean medidas a corto plazo, ya que no favorecen en ningún momento al consumidor”.