Adquirir coches eléctricos baratos en Europa hoy día no es tarea fácil. Aunque llegan lanzamientos que pretenden serlo, como el nuevo Fiat Grande Panda -lee aquí nuestra prueba- o, el Citroën ë-C3 Aircross -que probamos aquí-, existen pocos coches eléctricos que resulten realmente baratos y son más bien microurbanos como el Dacia Spring -lo probamos aquí- o el Leapmotor T03 -lee nuestra prueba-.
La no apuesta del primer fabricante mundial, Toyota, desde Japón y por estos coches eléctricos baratos, juega en su contra. Pero es que la industria del automóvil occidental ha preferido, hasta ahora, construir coches eléctricos de mayores prestaciones y precio que, con el estancamiento de las ayudas en varios países en Europa; mucha gente no puede adquirir.
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Una posible solución: una nueva categoría de coches eléctricos baratos para Europa
Como posible solución, un grupo de investigación en Francia está promocionando la creación, dentro de la industria, de una categoría de vehículos eléctricos sostenibles y asequibles, o ASEV, por sus siglas. Estaría inspirada en coches fabricados en Japón, pero no por Toyota, sino más bien por marcas como Honda o Nissan.
Esta solución se trataría de una categoría de coches eléctricos baratos que supondría la fabricación de vehículos eléctricos pequeños, pero con espacio para cuatro pasajeros y prestaciones suficientes para viajar; esto es, más útiles y versátiles que los actuales cuadriciclos eléctricos. Algo similar a los kei-car que triunfan en Japón como vehículos versátiles aunque de prestaciones limitadas.
Así y tal como señalan desde Autonews, el pasado mes de octubre los investigadores franceses Tommaso Pardi, Marc Alochet, Bernard Jullien y Samuel Klebaner, pertenecientes a varios centros educativos y de investigación en Francia, publicaron la propuesta, "Reglamento europeo para un vehículo eléctrico de batería asequible y sostenible".
Estos investigadores creen que estos vehículos, similares a los kei-car japoneses -que tienen limitada su cilindrada a 660 cc y su tamaño a 3,4 metros de longitud- proporcionarían “un impulso inmediato a las ventas de vehículos eléctricos” y volvería a poner a la UE en “una trayectoria eficiente, realista y sostenible de descarbonización”.
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Además, y según sus impulsores, los ASEV también ayudarán a los fabricantes de automóviles europeos a defenderse contra la competencia china y “fomentarán la innovación para los proveedores”.
Pero, sobre todo, permitirán a los fabricantes cumplir con sus objetivos de emisiones en la UE. Según sus conclusiones, la fabricación de ASEV podría ayudar a que las emisiones de dióxido de carbono se redujeran en un 24% -o en 71 millones de toneladas- para 2035 y en un 38% para 2050, en comparación con un escenario sin estos vehículos. Un escenario que, por cierto, los autores de este estudio consideran "incompatible con el logro [del objetivo] de la neutralidad del carbono en 2050".
Los ASEV, inspirados por Honda y no por Toyota
Como señalábamos, esta categoría de coches eléctricos baratos, denominada ASEV, tendría poco que ver con los coches fabricados por Toyota en Japón, pero mucho con los que fabrican y venden con mucho éxito marcas como Honda, Suzuki, Nissan o Daihatsu. O lo que es lo mismo, kei-cars, que en Japón supusieron nada menos que 1,2 millones de matriculaciones el pasado 2024.
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Así, la marca más vendida dentro de este segmento de mercado es Suzuki, que el pasado año matriculó 589.924 unidades de estos coches -gracias a modelos como el Suzuki Spacia o el Suzuki Hustler-; seguida de Daihatsu y Honda. Esta última marca fabrica el Honda N Box, el kei-car más vendido en 2024 y, también, en 2023. Sin embargo, el kei-car eléctrico más popular es el Nissan Sakura y, otro dato curioso, Toyota no tiene ningún modelo entre los kei-car más vendidos.
En Europa, algunos ya están a favor de estos ASEV
Según los investigadores responsables de la idea, los ASEV deberían ser vehículos eléctricos con un peso igual o inferior a 1.000 kg, incluyendo batería; y con motores de hasta 50 kW / 68 CV. Sus dimensiones estarían asimismo restringidas, hasta los 3,8 metros de largo. En cuanto a su batería y autonomía, no habría limitaciones excepto por el peso.
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Pardi, uno de los autores, señala que si los ASEV se adoptaran este año -junto con medidas de estímulo a las ventas-, el mercado de estos coches eléctricos baratos podría alcanzar los 3 millones de unidades en 2028 o el 18% de las ventas totales de coches en Europa; lo que ayudaría a devolver el mercado “a niveles pre-pandeómicos” y evitar la pérdida de miles de puestos de trabajo.
Pardi también ha manifestado que él y su equipo han presentado su informe sobte estos ASEV a Renault y otras partes interesadas, como agencias gubernamentales y grupos ecologistas, y están tratando de dialogar con otros fabricantes de automóviles.
Y precisamente, Luca de Meo, el CEO del Grupo Renault y ex presidente de la patronal de fabricantes europeos ACEA siempre ha sido un defensor de los coches eléctricos baratos.
Incluso, en 2024 llegó a escribir una carta a los legisladores de la UE antes de las elecciones parlamentarias indicando que las regulaciones europeas habían perjudicado las ventas de coches pequeños en Europa, a la vez que señalaba que se debía volver a esos vehículos ya que “conducir cada día en un vehículo eléctrico con un peso de 2,5 toneladas es claramente un disparate ambiental”.