Lucid Motors es hoy una de las empresas automovilísticas más destacadas del mundo. Puede que su participación en el mercado sea minoritaria, pero en términos de desarrollo estamos ante una de las mayores empresas del planeta. El Lucid Air figura en todas las listas como el coche eléctrico más eficiente del mundo. Un término que en muchas ocasiones se confunde con el rendimiento. Peter Rawlinson ha sido el artífice principal de la evolución de Lucid. Ahora ya alejado del puesto de CEO, Rawlinson adquiere un nuevo papel dentro de la empresa. Sin embargo, sus siempre controvertidas declaraciones no cesan, como las que acaba de descorchar en una entrevista realizada a Autocar.
Ayer nos enteramos que Rawlinson ya no es el CEO de Lucid Motors. El hasta ahora máximo responsable de la empresa adquiere un puesto principal como asesor de ingeniería, campo en el que ha destacado a lo largo de su abultada carrera profesional. Tras haber pasado por Jaguar, Lotus y Tesla, Rawlinson puede decir con orgullo que ha creado los coches eléctricos más eficientes del mundo. Cuando le preguntan sobre la lenta adopción de la movilidad eléctrica, se muestra tan crítico como claro al respecto. No le sorprende “porque muchos de ellos [los coches eléctricos] son una porquería. Lo siento, es la verdad”. “Tienen una autonomía muy pobre” y están fabricados con “piezas de baja tecnología y de fabricación estándar”.
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Más centrados en el desarrollo de motores que en las baterías
Si hoy echamos un vistazo a las entrañas de un Lucid Air veremos que la berlina eléctrica es capaz de ofrecer 800 kilómetros de autonomía con una batería menor a la de su competencia. En términos de eficiencia e ingeniería, la compañía californiana se sitúa en la cúspide de la industria. ¿El secreto? La eficiencia de sus motores. Un término que cree que muchos de sus rivales no llegan a entender. El diseño propio de Lucid contiene el motor eléctrico y el inversor en la misma unidad de tamaño reducido. Rawlinson cree que el resto de marcas “pasan por alto este punto”. Es “una locura”. El lenguaje dominante de la industria del coche eléctrico es la autonomía.
Ofrecer cifras cada vez más altas gracias a baterías de mayor capacidad no soluciona el problema de la eficiencia. "Podemos recorrer 800 kilómetros sin tener una batería de un tamaño descomunal. Y como esa batería no es tan grande, el coche es ágil, se maneja bien, se conduce bien, es cómodo y tiene espacio para los pies". “Lo que la eficiencia te proporciona es un coche mucho mejor”. Tampoco hay que olvidarse del consumo de los recursos necesarios para crear las baterías. “Si se consigue el doble de eficiencia se necesitará la mitad de batería. Eso significa menos minas de litio, menos extracción de cobalto y menos níquel”.
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Rawlinson cree que sólo Lucid afronta esta posición de mercado. La empresa produce y desarrolla sus propios motores y obtiene las baterías de empresas asociadas como LG Chen, Panasonic o Samsung. Lucid Motor opta por centrar su inversión en la evolución porque cree que es ahí donde se pueden lograr verdaderas ganancias en términos de eficiencia. Hoy, es el principal suministrador de los motores de la Fórmula E. Rawlinson explica: “Todo el mundo habla de la eficiencia de las baterías, pero la eficiencia de las baterías casi no existe. Es un término inapropiado. Es una locura. Es como decir 'eficiencia de la gasolina'”.